Chapa galvanizada
La más resistente. Se usa donde el conducto va a estar expuesto a golpes, humedad o uso intensivo. Es la opción de industria y de obra pesada.
Fabricación e instalación en tres materiales distintos, elegidos según lo que necesita la obra y no según lo que hay en el depósito.

Un conducto reparte el aire que produce el equipo. Si está mal calculado, el equipo funciona bien y la casa igual no se climatiza: hay ambientes que no llegan a temperatura y otros que se pasan.
La mayoría de los problemas de una instalación grande no vienen del equipo. Vienen del recorrido del aire, de la sección de los conductos y de dónde quedaron las bocas.
Por eso el trabajo empieza en el plano, antes de que haya nada montado y antes de que se cierren los cielorrasos.
La más resistente. Se usa donde el conducto va a estar expuesto a golpes, humedad o uso intensivo. Es la opción de industria y de obra pesada.
Aísla del calor y del ruido a la vez. Es la que conviene cuando el silencio importa, como en una clínica, un consultorio o una oficina.
Aluminio por fuera y aislación por dentro. No condensa y admite quedar a la vista, así que sirve cuando no hay cielorraso donde esconderlo.
Cálculo de balance térmico
Diseño del recorrido sobre el plano
Detección de conflictos con la estructura antes de montar
Fabricación de los conductos
Montaje y puesta en marcha
Depende del caudal de aire que tiene que llevar. Es justamente lo que resuelve el cálculo: se define la sección necesaria y recién ahí se ve si entra en el cielorraso previsto o si hay que cambiar el recorrido.
Sí, con panel PIR de aluminio. Queda como parte del diseño en lugar de ser algo a disimular. Requiere que la terminación sea prolija, porque no hay cielorraso que la tape.
Cuanto antes. Lo ideal es con los planos, antes de definir alturas de cielorraso y pases. Después de eso, cada decisión ya tomada limita las opciones.
Escribime con lo que tengas: fotos, medidas o planos. Te digo si conviene y qué hace falta para avanzar.